Adoro ese rostro semisonrosado,
adornado de hermoso cabello,
que suplica ser acariciado,
como tributo a lo más bello.
Sueño con tu suave voz,
susurándome sonidos de amor.
Me devora un deseo atroz
de demostarte todo mi fervor.
Vuelo con mis pensamientos,
hasta ponerme a tu lado,
exponerte mis sentimientos
en un poema nunca creado.
Late mi triste corazón,
al sentir oir tu nombre.
Pierdo, cual ido, la razón
si te veo con otro hombre.
Déjame tu pelo mesar,
hundirme entre su maraña.
Permíteme tus labios besar,
con pasión que no daña.
Haz realidad mis sueños,
acércate a esta mi vera.
Te haré guiños risueños,
de alegría siempre sincera.
Increibles hechos te contaré,
seré esclavo a tu servicio.
¡Diosa mía!, te adoraré
tu serás mi único vicio.
No me hundas en la oscuridad
del silencio de tu indecisión.
En ti se halla mi felicidad,
el objeto de mi pasión.
(c) Reivajledoir - 2007